Un viejo amor…

A las 05:59 suena el teléfono despertador y mi mano ya esta puesta en los 910 kiloherz de la amplitud modulada para escuchar, en medio de pestañazos, una revista informativa bastante camagüeyana. Comienza así mi paseo radial de cada día.

Radio Rebelde y Radio Vertientes pudieran hacerle la competencia, pero tendrían que esperar dos horas. También están en cola Radio Nederland, La Voz de América, BBC de Londres y Radio Exterior de Espana, siempre que agenda reporteril, hábitos de consumo, radiorreceptores, husos horarios y calidad de la señal lo permitan.

Este romance con la “sin cables” no pudiera enmarcarlo. Hoy me asiste el audio real en Internet, pero de adolescente hacía un viaje intercontinental “a bordo” de un añejo VEF de fabricación rusa.

En este periplo, conocí muchas otras emisoras, entre ellas las cristianas diseminadas por todos los rincones del dial: Family Radio, en Oakland, California; La Voz del Vaticano, en Europa, la ecuatoriana HCJB y WEWN, Radio Católica Mundial, que se escuchaba súper bien desde birmingham y permitía ir a misa sin moverse de la cama.

En aquel momento no conocía lo que era la “penetración ideológica”. Vaclav Havel y Lech Walesa decían sus cositas por el éter. Un poco mas acá,  Ninoska Castellón, el manzanillero Huber Matos y Pérez Roura repartían mensajes incendiarios desde Miami, mientras mi abuela, en un cuarto anexo y con otro VEF de color negro, escuchaba la (otra) Radio Florida y daba puñetazos en la mesa cuando perdía su novena de Villa Clara.

Es apasionante esa oscilación de una esquina a otra del dial. Lo mismo escuchas una opera en CMBF, Radio Musical Nacional, un homerun de Michel Enriquez o ¿David Ortiz?, que dialogas con otros oyentes en “Vivir cada Día”, de Habana Radio y haces escala en Radio China Internacional, para entablar correspondencia con otros diexistas.

Por cierto, en casa tenemos uno, dos, tres, muchos receptores, entre ellos uno de fabricación asiática que una vecina no tan revolucionaria le llama “¡¡radio comunista!!” porque no sintoniza emisoras de onda corta. Empero, el merito de este singular aparato, que se comercializa a 12 CUC en tiendas recaudadoras de divisa, es servir a los cubanos en tiempo de ciclones, gracias a las muchas fuentes de energía que presenta y su capacidad para captar el audio de los canales televisivos.

Ni en mis vacaciones dejé de escuchar algunos programas, con el móvil o con mi diminuto receptor. Yo, que estoy emplantillado como reportero de televisión, hoy debería ponerme a escribir de este medio que cumple 60 años de fundado en Cuba y no hacer alarde de radialista apasionado.

Sin embargo, prefiero venerar mi viejo amor, aquella “pantalla mas grande del mundo” que cabe en un bolsillo y que me acompaña todos los días de mi vida, desde que sale el sol hasta un poco mas allá del ocaso.

6 comentarios to “Un viejo amor…”

  1. Luis Andres Batista Says:

    Te felicito una ves mas, pues yo tambien sufri ese buen mal la llame “RADIO MANIA” es mas , ya con mis 67 a cuesta sigo con ese virus,!eso si me ha sido muy util,en la vida.

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  2. Vaya, qué bonito y qué bien me hace sentir este homenaje! Muchos dicen que la TV desplazó a la radio, pero qué va, con apasionados como usted no creo que mi medio sea reemplazado así como así…me alegra mucho ratificar que aún usted, siendo un hombre de tv, añore escuchar radio y que la siga y venere de tal manera, me alegra y reconforta, porque yo, desde mi posición de mujer “radial”, muchas veces creo que trabajo al vacío, no siento la retroalimentación necesaria para saber validar mi labor como periodista, a veces anónima sin el increíble efecto del lente de la cámara, por eso, leer su escrito me ha brindado en esta noche lluviosa, el aliciente que necesitaba para estar animada y para seguir en este camino de informar, entrener y todo a través del oído!
    Gracias colega!

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  3. Luis que bueno que en este periplo no dejaste de mencionar a Radio Florida, una emisora que este 2 de Noviembre cumple 41 años de vida, y que por jucho tiempo también hizo muy feliz a gente como tu abuela, que desde Vertientes sintonizaba nuestros espacios, y que hoy seguro estoy nos extrañan, a pesar de amanecer todos los días con un sonido joven emitido desde la moderna planta de Radio Vertientes.

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  4. También me alegra saber qué adelantado está Vertientes, qué bueno, porque allá estuve de 2005 a 2006 y me pareció un pueblo mustio sólo con tres tiendas, oficinas, centrales y mucha gente amable, eso sí…

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  5. Hola Wikike, me extraña algo, por qué si te gusta tanto la Radio y eres uno de los tantos Chiflados por ese medio; por qué trabajas en la TV y no en la radio? Te gusta más el vidrio, eso es, jejeje.

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  6. Hola Wikike, me extraña algo, por qué si te gusta tanto la Radio y eres uno de los tantos Chiflados por ese medio; por qué trabajas en la TV y no en la radio?

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